Siguen siendo gigantes: los molinos de Consuegra después del 1 de Marzo

Posted By : Enrique Jiménez/ 190 0

19

Mar
2018
El pasado 1 de Marzo, la borrasca Emma azotó Consuegra con vientos por encima de los 140 kilómetros por hora causando destrozos en toda la localidad, siendo especialmente graves en los molinos de viento. Diez días después, con las aguas volviendo poco a poco a su cauce, hacemos balance de un temporal que ha derrumbado parte de lo que habíamos conseguido gracias al trabajo de los últimos años.

Parece una ironía que los molinos no resistan la fuerza del viento, pero cuando eolo sopla con todas sus fuerzas, hay pocas cosas que aguanten en pie. Hay pendiente un informe de la AEMET que explique las causas de la extraña tormenta que asoló Consuegra el 1 de Marzo, pero el viento sureste (ábrego) era tan fuerte que fue capaz incluso de girar las caperuzas de varios molinos, orientándolas en la dirección contraria a la habitual en un día de molienda.

 

Cuando el viento sopla “del revés” toda la estructura se desequilibra.

 

La estructura de los molinos está ideada para soportar fuertes vientos, siempre que las aspas estén correctamente orientadas: las piedras boyega y de rebote, ubicadas bajo el eje, ejercen de peso y contrapeso para evitar que la estructura se desplace ante la fuerza del viento. Pero cuando el viento sopla “del revés” toda la estructura se desequilibra: las aspas comienzan a girar en dirección contraria a la habitual, lo que destroza el freno y lo vuelve inútil; con las aspas girando de forma incontrolable, el viento (recordemos, con rachas huracanadas por encima de los 140km/h) tira de toda la estructura moviendo el eje hacia afuera sin encontrar resistencia. El eje arrastra consigo la rueda catalina, desequilibrando toda la cúpula al acumular el peso en un extremo. Hablamos de varias toneladas que se mueven de golpe hasta el borde del molino, basculan y elevan el extremo contrario permitiendo la entrada de aire que empuja la caperuza hacia afuera provocando el colapso.

En conclusión: cuando el viento es tan intenso, puede orientar la caperuza hacia la posición más débil (cuando el molino da la espalda al viento) y desde ahí desequilibrarla y provocar un derrumbe. La única esperanza en este caso es que se rompan las aspas (como en el molino Chispas) o que el peso de la maquinaria y el trabajo a contrarreloj de los molineros para asegurar la estructura eviten el desastre (como en el molino Rucio).

 

No podemos sino estar agradecidos de que los únicos daños hayan sido materiales.

 

A pesar de la desazón y la impotencia que supone ver el trabajo y la inversión de varios años reducido a escombros por un huracán más propio de latitudes caribeñas, no podemos sino estar agradecidosde que los únicos daños sean materiales. Los pocos visitantes que en esos momentos estaban en el cerro, así como nuestros compañeros del Molino Rucio y el Gastromolino están sanos y salvos y esa es, ante todo, la mejor de las noticias.

El resto es tiempo, trabajo y madera. Hemos recibido todo el apoyo posible por parte del Ayuntamiento de Consuegra y del Grupo Municipal Socialista, de los técnicos de patrimonio, la Diputación de Toledo, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el Gobierno de España. Los molinos y el castillo de Consuegra se han convertido en una de las imágenes de nuestro país a nivel internacional, y todos los organismos implicados han manifestado su profundo interés en que recuperen su esencia cuanto antes. A todos, gracias de corazón.

 

Queremos invitaros a una jornada de fiesta en la que recuperemos la sonrisa que nos ha arrebatado el viento.

 

Ahora debemos sacudirnos este estado de desánimo: seguimos vivos, Consuegra sigue teniendo doce molinos, y antes de que nos demos cuenta volverán a ser imagen y orgullo de Castilla-La Mancha. Mucha gente se ha ofrecido a colaborar con su trabajo, con su música, con sus versos… Será un honor para nosotros que nos acompañéis en una jornada de fiesta en la que recuperemos la sonrisa que parece que nos ha arrebatado el viento. No es una gala benéfica, ni un evento para recaudar fondos; es un día para disfrutar de lo que tenemos y recordar lo que somos.

 

El próximo 24 de Marzo, primer sábado de primavera, el Molino Rucio volverá a funcionar e inundaremos el resto de molinos de vida, música y alegría, para decirle al mundo entero que, aún con las aspas quebradas, Consuegra no se rinde.

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